6 trucos para organizar tus joyas
Alice de Maison Scarlett
Tus joyas ya no caben donde las guardas. Te encantan los accesorios bonitos y tienes una colección impresionante, pero no siempre sabes cómo mantenerlos todos bien protegidos 🔒, ¿verdad?
Tanto si son piezas de bisutería como joyas valiosas, para conservarlas hay que saber organizarlas. Hoy ya no hay excusas para no cuidar tus joyas como se merecen: existen soluciones estupendas para hacerlo.
Perlas, joyas de plata maciza, una pulsera de eslabones, una pulsera bohemia o un reloj mecánico: sea cual sea la pieza que quieras guardar, hay una solución adecuada para ella y para ti.
Joyas de hombre o de mujer, un pequeño estuche o un joyero grande: hablemos de todas estas opciones.
Si quieres organizar tus joyas fácilmente, encontrarlas de un vistazo, lucirlas ante tus invitados y decir adiós al caos que reina en tu mesita de noche —o demasiado cerca del borde del lavabo—, sigue estos consejos 😊
Índice:
- Poner orden en el caos
- Dividir en subcategorías
- Deshacerse de lo que ya no tiene sentido guardar
- Guardar toda tu colección de joyas en un mismo lugar
- Elegir el soporte ideal
- ¿Y qué hacemos con las joyas que apenas utilizas?
1. Poner orden en el caos
El primer paso, antes de cambiar cualquiera de tus hábitos, es hacer una selección.Antes organizaba mis joyas en pequeños estuches. No era lo más práctico, pero al menos cada categoría tenía su sitio. Si no es tu caso, empieza por separar todas tus joyas sobre una superficie grande y plana.
Los collares con los collares, los pendientes con los pendientes, los anillos con los anillos y así sucesivamente. Por ahora, no te preocupes por si tus collares son largos o gargantillas, si tus pendientes son colgantes, aros o de botón, ni por si tus anillos son grandes sortijas tipo sello o finas alianzas 💍 Lo único que importa ahora es separarlos en grandes categorías.
2. Dividir en subcategorías
Bueno, ya te lo imaginabas, pero sí: lo lógico es que el siguiente paso sea dividir esos primeros grupos en subcategorías. Ahora, las pulseras rígidas irán con las pulseras rígidas (y quizá también con los brazaletes anchos). Las pulseras finas, en cambio, irán aparte. Y esta estrategia sirve para cualquier tipo de joya.3. Deshacerse de lo que ya no tiene sentido guardar
Ahora sí, prepárate. Llega un paso doloroso, pero muy necesario: decir adiós a todos esos «está roto, pero algún día lo llevaré a arreglar" o «es bisutería barata y se ha puesto todo azul, pero me encanta». En resumen, toca despedirse de la chatarra y de todo lo que ya no se puede llevar.Ojo, no te estamos pidiendo que te deshagas del valiosísimo collar de zafiros que heredaste de la abuela Yvette 👵🏻, aunque esté roto. Ese sí puedes conservarlo.
Pero, en general, este es un buen momento para hacer un poco de limpieza. Fuera los pendientes que se han quedado sin pareja y los anillos que destiñen en los dedos. Y, ya que estamos, un pequeño propósito para después de ordenar: «Comprar menos, pero mejor».
4. Guardar toda tu colección de joyas en un mismo lugar
Tanto si has decidido guardar tus joyas en joyeros, en joyeros o incluso en estuches, intenta, en la medida de lo posible, guardarlas todas en el mismo lugar.Por la sencilla razón de que es muy probable que olvides dónde guardaste el resto. Y, cuando busques una pieza especial, acabarás pasando horas buscándola hasta darte por vencida.
Así que, si has elegido tu dormitorio, ya sea en un cajón del armario, encima de la cómoda, colgadas de un árbol para joyas o en un cuenquito sobre la mesita de noche, guarda todas las joyas en la misma habitación.
5. Elegir el soporte ideal
Algunas joyas son más valiosas que otras, o quizá más delicadas. Otras apenas te las pones, o no te las pones nunca, pero les tienes cariño, ¿verdad?
Te entendemos: a nosotros nos pasa igual. Yo decidí que sería buena idea dejar a la vista las que llevo más a menudo. Así no tengo que rebuscar en todas mis cajas y, como cada vez elijo más joyas a las que la humedad no les afecta demasiado, tampoco se estropean por estar colgadas en un bonito expositor de pared o sobre uno de mis muebles.
Después, procuro elegir el organizador más adecuado. Los anillos los dejo en un cuenquito bonito o los guardo en uno de los cajones de un joyero.
Algunas cajas, de hecho, tienen pequeños compartimentos con almohadillas de terciopelo diseñados especialmente para guardar sortijas tipo sello y otros anillos.
Tengo colgada casi toda mi colección de collares y colgantes, sencillamente para no pasarme horas desenredándolos (un problema que no tengo con los collares tipo babero).
En fin, no hace falta que te lo explique con dibujos: piensa qué forma de organizarlos se adapta mejor a tus necesidades.
Si tuviera que darte un solo consejo, sería que eligieras una forma de organizarlos que te guste. Así disfrutarás mucho más utilizándola.
Soportes para anillos, collares y pulseras, joyeros, cajas de cristal o árboles para joyas: tienes donde elegir.
6. ¿Y qué hacemos con las joyas que apenas utilizas?
Es hora de volver a hablar del collar de piedras preciosas de la abuela Yvette, o de esa preciosa reloj de cuarzo dorada, por desgracia rota, pero con demasiado valor sentimental como para regalarla o tirarla.Las joyas de una mujer son mucho más que simples adornos, y lo sabemos. Por eso hay que guardarlas con cuidado, protegidas de la humedad y de los imprevistos de la vida.
Puedes ponerlas bajo una vitrina, por ejemplo. Si no eres capaz de desprenderte de ellas, pero tampoco puedes ponértelas, dales protagonismo y conviértelas en auténticos objetos de decoración.
Un busto o un maniquí, por ejemplo, pueden ser el mejor expositor para lucir objetos que nos encantan, aunque no nos los pongamos.
Ya lo ves: hay casi tantas formas de organizar las joyas como personalidades. Lo único realmente importante es encontrar un método que te tomes como un juego.
Tiene que resultarte agradable para que mantengas el hábito con el tiempo y no abandones tus buenos propósitos.
Diviértete combinando estilos y joyas, ¡pero no olvides cuidarlas!
