¿Cómo limpiar las joyas de oro blanco?
Alice de Maison Scarlett
Joyas engastadas, diamantes y quilates, piedras preciosas y circonitas. Si estas palabras te suenan, sin duda eres una enamorada de la alta joyería y de las joyas bonitas 🥰 Seguramente son una extensión de ti misma. Las adoras con pasión y las cuidas como a la niña de tus ojos (hay que reconocer que algunas casi te han costado un riñón, así que no las pierdes de vista ni un segundo).
Siguiendo los buenos consejos de tu joyero de confianza, procuras guardarlas con cuidado y, en casa, collares, anillos, pulseras, pendientes y relojes tienen cada uno su sitio. Hasta tus bonitas horquillas tienen su propio espacio, ¡fíjate!
Sí, pero resulta que desde hace unas semanas te has dado cuenta de que algunas han perdido su brillo 💎 Con el uso diario, el polvo puede acumularse sobre el metal y apagar su brillo. Se ven un poco apagadas, cansadas, y te apetece devolverles todo su esplendor a tus preciosos anillos de sello y tus brazaletes favoritos.
¡Hemos reunido algunos consejos y remedios de toda la vida para ayudarte a conservar el brillo de tus joyas de oro blanco favoritas! ¡Seguirán brillando en cualquier ocasión!
Índice:
- El secreto: cuidarlas un poco y con regularidad
- Limpiar y dar brillo al oro blanco: te contamos cómo
El secreto: cuidarlas un poco y con regularidad
Para que tus joyas te acompañen durante años y conserven su belleza, es necesario cuidarlas con regularidad. Los eslabones de las joyas de tonos claros, como los de una cadena de oro blanco, tienden a acumular suciedad, y en este tipo de color se nota aún más.
Con un cepillo de cerdas suaves que llegue a todos los rincones y un paño suave, puedes hacer una limpieza sencilla para ayudar a tus joyas a resistir el desgaste diario. Además de ser muy eficaz y poco laboriosa, esta rutina puede convertirse enseguida en tu momento de relax. ¿Quién dijo que limpiar tenía que ser una tarea pesada?
💎 El primer paso para cuidarlas: guardarlas bien
Entre una limpieza y otra, guardarlas bien marca la diferencia: cada joya en su compartimento forrado de terciopelo, protegida de los arañazos, el polvo y los enredos. Así, tu oro blanco conserva su brillo durante mucho más tiempo. Descubre nuestros joyeros.
Limpiar y dar brillo al oro blanco: te contamos cómo
Conviene saber que, con el tiempo y el desgaste, el oro blanco puede adquirir distintos tonos y volverse amarillo, que es en realidad el color natural del metal. No te preocupes, te contamos qué puedes hacer.
El baño de rodio
Las joyas de oro blanco suelen estar recubiertas de una fina capa de rodio. Aros, brazaletes o anillos de sello: todas las joyas pueden llevarla para proteger el material. Sin embargo, esta capa puede deteriorarse con el tiempo. Para devolver a tus accesorios el brillo que se merecen y mantenerlos protegidos, se recomienda aplicarles un baño de rodio cada tres a cinco años.
Y para ello, ¿quién mejor que tu joyero de confianza? Conviene saber que este proceso requiere antes un ligero pulido que eliminará una pequeña cantidad de material de la joya, así que no te alarmes si después la notas apenas un poco más fina.
El agua jabonosa
¿Quieres devolverles el brillo en un momento? Nada más fácil:
- Deja tus joyas de oro blanco en remojo en agua con abundante jabón
- Después, frótalas con un trocito de tela suave
- Acláralas con agua tibia
- Sécalas bien
Te aconsejamos utilizar un bastoncillo de algodón para absorber el exceso de agua que pueda haberse colado en los rincones más pequeños.
El bicarbonato sódico
Nuestro remedio favorito para todo, ¡el bicarbonato sódico es una auténtica varita mágica! Sirve para cualquier rincón de la casa. También será un gran aliado para tus joyas de oro blanco. Deja tus accesorios durante unos minutos en un recipiente con agua tibia en el que hayas añadido previamente una cucharada de bicarbonato sódico. ¡Brillo garantizado!
Utilizar detergente en polvo
Estos son los pasos que debes seguir:
- Pon agua a hervir
- Añade una dosis de detergente en polvo
- Introduce tus joyas
- Déjalas hervir durante dos minutos
- Sácalas y, si es necesario, frótalas con un cepillo pequeño y suave
- Aclara con agua limpia
¡Ahora solo queda disfrutar de su bonito brillo!
En general, para conservar el brillo de tus tesoros de oro blanco durante el mayor tiempo posible, tendrás que quitártelo todo. Sí, antes de bañarte, hacer deporte, limpiar la casa o hacer bricolaje, acuérdate de quitarte tus preciados anillos y tu alianza. Quítate también los collares largos, las gargantillas y las cadenas finas. ¿Y los pendientes largos y de botón? ¡Esos también!
Así tus joyas estarán protegidas de los golpes, el polvo, la humedad y la oxidación. Ten en cuenta que está muy, muy desaconsejado limpiar tus joyas con productos destinados a la limpieza de la plata, o tu joyero podría echarte una buena bronca. Cuida tus joyas de metales preciosos y aleaciones delicadas: esa es LA regla que debes seguir. Tus piedras preciosas te lo agradecerán.
Y hablando de joyeros, en Maison Scarlett tenemos para todos los gustos, ¡así que ya no hay excusa para dejar tus joyas por todas partes!

