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  • Comment nettoyer des bijoux en ambre
  • ¿Cómo limpiar una joya de ámbar?

    Alice de Maison Scarlett


    El ámbar natural, a menudo llamado ámbar amarillo por su color, es una resina fosilizada. Pues sí: aunque pueda parecer lo contrario, el ámbar no es un mineral, aunque a menudo se considere una piedra preciosa.

    En realidad, fue segregado por coníferas muy antiguas 🌲 (de hace unos 50 millones de años, nada menos) y presenta colores que van del blanco al negro, pasando por distintos tonos de amarillo, incluido el famoso amarillo sol.

    Según las creencias y las culturas, al ámbar se le atribuyen numerosas propiedades. Algunas personas usan collares de ámbar para aliviar a sus bebés durante la dentición; otras, para favorecer la circulación sanguínea; y otras, para combatir el estrés y la depresión.

    Esta resina tan particular también es muy apreciada en litoterapia, especialmente porque, al entrar en contacto con la piel, libera pequeñas moléculas de ácido succínico, alcanfor y terpenos, a las que se atribuyen efectos beneficiosos para la salud.

    Pero vayamos al grano. Igual que tus mejores relojes, tus anillos engastados o tu alianza, las joyas de ámbar necesitan una pequeña limpieza de vez en cuando.

    Índice:

    Cómo limpiar rápidamente tus joyas de ámbar en 3 pasos

    Si te gustan las joyas, sabes que, aunque no siempre tengas ganas, hay que limpiar de vez en cuando tus pequeños tesoros si quieres que te acompañen durante años.

    Así que, si quieres hacer las cosas bien sin dedicarle dos horas, aquí tienes tres pasos para cuidar tus pulseras, collares y otras joyas de ámbar.

    Una limpieza sencilla y eficaz

    Para ello, solo tienes que seguir estos pasos:

    • Empieza frotando suavemente tu joya con agua jabonosa o zumo de limón diluido en agua
    • Aclárala con agua limpia
    • Sécala con un paño suave y no dudes en aplicar un poco de aceite de almendras dulces (ese toque de cuidado nutritivo marcará la diferencia)
    Bueno, tampoco era tan complicado, ¿verdad? ¡Seguro que puedes con ello 🤓!


    Basta con seguir este sencillo procedimiento aproximadamente una vez al mes, o incluso cada dos meses. Será más que suficiente. Pero si sois de los que cuidan hasta el último detalle, aquí tenéis algunos trucos más para limpiar vuestras distintas joyas de ámbar.

    Una sencilla limpieza en seco para tus joyas

    ¡No puede ser más sencillo! Con un cepillo pequeño de cerdas suaves y un paño, frota suavemente tu joya para quitar el polvo que pueda acumularse. Las cerdas del cepillo llegarán sin problema a los rincones más pequeños de tus anillos o pendientes, por ejemplo. ¡Sencillo y eficaz, nos encanta!

    Lava con una gota de champú

    Una vez más, es muy sencillo: sumerge tu pequeña joya en un recipiente con agua tibia mezclada con una gota de tu champú favorito. Déjala en remojo unos veinte minutos. Aclárala con agua limpia y pule el ámbar con un paño de microfibra. Sécala bien con un paño suave y ¡listo 🤩!

    Devuelve el brillo y el esplendor a tus joyas de ámbar

    Con el uso y también, sencillamente, con el paso del tiempo, el ámbar tiende a perder su esplendor. El polvo, la luz, la contaminación y el simple hecho de llevarlo a menudo como accesorio, con todo lo que eso implica (roces, sudor, etc.), hacen que tu joya cambie de color y brille menos.

    Pero no te preocupes, tiene solución. Para ayudar a tu bonita joya de resina a conservar todo su brillo, basta con echarle una mano. Para ello, un ligero pulido con aceite de oliva de vez en cuando (o con aceite de almendras dulces) tiene la ventaja de pulir y nutrir el ámbar. Es imprescindible secar la joya con un paño suave y seco antes de guardarla o ponértela.

    Si, después de frotarla ligeramente con cualquiera de estos dos aceites, persiste una fina capa opaca, puedes repetir el proceso añadiendo una gota de limón al aceite de almendras dulces. Frota con energía, pero con delicadeza, con un paño de microfibra y no olvides secar bien la joya.

    Como materia de origen vegetal, el ámbar conserva ciertas propiedades y, en particular, su carácter «vivo». Igual que cuidas tus plantas, es importante cuidar tu ámbar si le tienes cariño.

    Eso sí, ten cuidado de no cometer estos pequeños errores: este material no tolera nada bien las sustancias químicas que podrían dañarlo seriamente y restarle valor. Para evitar cualquier alteración indeseada de tu joya, prescinde de los productos de limpieza que contengan sustancias agresivas. ¡La naturaleza se cuida con productos naturales, nada más!

    Guardar las joyas: el consejo que nunca falla

    En Maison Scarlett no nos cansamos de repetirlo (y algo sabemos del tema): guardar bien tus joyas es el mejor consejo que podemos darte.

    Joyeros, estuches, árboles para joyas y otros expositores y accesorios de almacenaje: tienes mucho donde elegir. Ya se trate de tus collares largos, colgantes, pendientes de botón o incluso anillos de sello, conservarlos bien es la mejor manera de disfrutar de tus piezas favoritas durante años.

    Tus accesorios de ámbar no son una excepción. Limpiarlos y cuidarlos es fundamental, pero de poco servirá si dejas las piezas por cualquier parte. ¡Tu joyero estará encantado, y tú también!